Entrevista a Jesús María Martínez, sobre el colegio concertado Escolapios.
Ex alumno de las Escuelas Pías de Logroño. Ha aceptado concedernos unas horas de su tiempo para contestar a estas preguntas.
Buenas tardes Jesús
-Muy buenas señorita.
Como exalumno que, es creo que le recordara buenos momentos esta entrevista, ya que pasó su infancia y gran parte de su adolescencia entre estas paredes. Puedes decirnos:
¿Hechas de menos el colegio, la mochila, las tareas?
-Sí, por supuesto. Es una etapa muy bonita que no te das cuenta de lo importante que es y de todo lo que va influir en tu vida, hasta que la superas.
¿Recuerdas alguna anécdota de cuando asistías al colegio?
-¿Alguna anécdota, mmm algo curioso que pasara? Sí; una vez nos hicieron pintar las paredes de los patios a los niños. El caso es, que cada uno pintaba un trozo de la pared, y claro, no tenían nada que ver unas con otras; la verdad es que fue un autentico desastre. Si no recuerdo mal, nos lo mandó hacer el profesor de arte, que también era pintor. Se llamaba Segundo Arce.
Otra cosa curiosa era, que cuando te caías en el patio, se te quedaba las marcas de los cuadradito que tenía el suelo. Ahora no porque lo han reformado, y lo han dejado liso; pero las heridas con las que íbamos a casa eran graciosamente dolorosas.
Y otra anécdota de la que me siento orgulloso es que en el salón de actos hacíamos cine.
Como en la televisión solo había dos canales, nosotros hacíamos interpretaciones. Cuando estábamos en el último curso; representamos una obra y la gente que asistía pagaba la entrada, y todo ese dinero fue destinado para nuestro viaje de estudios.
Fuimos los primeros que tuvimos el viaje de estudios a Italia con Luis Jorcano; gracias a aquellas funciones y el dinero que recaudamos.
¿Qué profesor era tu favorito?
Mi profesor favorito fue Luis Jorcano, que nos impartía “Historia del arte”.
Y también Segundo Arce, el que nos daba “pintura”
¿Y el que peor te caía?
No recuerdo bien su nombre, pero se que nos daba inglés. No conseguimos aprender nada con él.
¿Desde qué años asististe?
Prácticamente toda mi juventud. Desde los cuatro o cinco años, hasta los dieciséis o diecisiete. Curse todos los cursos allí.
¿Lo recuerdas con buenos ojos?
Sí, claro. Fue una etapa muy bonita, haces amistades duraderas con las que convives muchos años. Yo todavía conservo mis tres amigos de la infancia, los tengo cerca de mí, y son importantes en mi vida.
¿Si te fijas en como era antes y en como es ahora, notas diferencias?
Está prácticamente igual. Estuvimos hace poco en la reunión de los veinticinco años, y las aulas, los patios, el polideportivo todo igual que antes. La única diferencia notable es que admiten chicas, en mis tiempos se echaban en falta.(jejejej)
¿Eras de los que hacía trastadas o de los chicos buenos?
No, yo era bueno. Recuerdo que el último año nos mezclaron e hicieron tres clases y en la última metieron a los más trastos de todas las tres clases. Fue un desastre.(jejeje)
¿Si volvieses a ser niño, volverías a elegir Escolapios como tu colegio?
No. Porque es un poco tristón, los muros son muy altos me sentía cohibido.
Se echaba de menos patios amplios, verdes, con grandes llanuras.
Aunque la educación es excelente, en cuanto a eso si volvería a él.
¿Si tuvieses que cambiar algo que sería?
Pues como he dicho antes; los muros tan altos y ese gris tristón de la fachada. Por lo demás fue magnífico.
¿Cuándo pasa por enfrente de Escolapios te vuelven recuerdos?
Sí, el más insistente es el esfuerzo que hicimos en las funciones para ir a Italia.
Para terminar, como no puede faltar la pregunta de ¿te sientes orgulloso de ser escolapio?
Por supuesto. Sí, mucho. Como digo fue una educación excelente.

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