Ocho…nueve…y diez. !!!!! Pum!!!! Una manada de pájaros se alejo volando de entre los árboles .El silencio lo rompió el llanto amargo de una mujer, que desesperada se aferraba al cuerpo sin vida de su amado mientras desconsolada intentaba que volviera a la vida. El otro hombre que se hallaba junto a la pareja, había sido mas rápido en disparar el duelo había terminado y el se había proclamado como vencedor ,aunque no sabia como sentirse, también era su mejor amigo y el que le reto a este duelo. Con una nostálgica mirada observo el cuerpo inerte de mateo y se perdió entre los árboles.
Dos días antes de aquella tarde fatídica tarde de 1490 .Clara miraba distraída por la ventana, apoyada en el alfeizar, cuando mateo apareció de repente alzando una flor para ella. Junto a el apareció Guillermo, que con un fulgurante gesto ofreció a clara todo un ramo dejando en evidencia a su amigo. Los dos se conocían desde pequeños habían sido los mejores amigos del mundo hasta que apareció ella y los separo en una competición por quien se llevaría su amor.
-Ya estoy arto de ti y de tus ricos caprichos-dijo Mateo
-Yo al menos puedo permitirme comprar el ramo entero.
Mateo completamente rojo de ira apretó el puño y golpeo a Guillermo en la cara. Este le devolvió el golpe, y tirándolo al suelo empezaron a pelearse.
-Basta-exclamo Clara, esto no puede seguir así todos los días montáis el mismo espectáculo, ya no lo soporto mas.
-Tienes razón-dijo Mateo pasándose la mano por el labio sangrante.-Te reto a un duelo.
-¿¿Qué??- Exclamaron Guille y Clara a la vez
-Ya lo has oído maldito acaudalado; elige lugar, hora y arma.
-Muy bien, no es que me agrade la idea pero… mañana, al mediodía, en el viejo sendero que lleva al arrollo, con pistola.
-Por mi perfecto
Antes de que el sol llegara a su fénix los dos chicos ya se encontraban frente a frente en el lugar acordado, esperando a que ella apareciera. Una vez todos allí se fijaron las normas y espalda contra espalda empezó la cuenta atrás.
