Fairy Tail: La Leyenda Del Dragón
Hubo un tiempo, en que el mundo estaba invadido por todo tipo de criaturas mágicas. Desde fieros dragones y dulces unicornios; hasta crueles serpientes voladoras y magos malvados. Fairy Tail era una pequeña aldea, de este mágico mundo. Allí vivía el protagonista de esta historia, Nico, un joven con una particularidad, su pelo era morado; y en su mejilla izquierda tenía una marca de nacimiento en forma de llama.
La gente del pueblo se alejaba de él, y evitaban cualquier contacto; ya que les asustaba la profecía que años atrás había lanzado un dragón sobre la aldea.
>Era un dragón grande, y de escamas moradas, vivía en una cueva, presidiendo la aldea desde allí. Para salvar sus vivía en una le alimentaban con carne de sus ganados, le llevaban todo tipo de riquezas, y cada dos meses, por orden del dragón, debían hacerle un sacrificio humano. Un día, un honrado y valiente campesino, tramó un plan para librarse del dragón y rescatar a su esposa que era el sacrificio. El hombre se disfrazó de mujer, fue a la cueva del dragón y camufló una de sus espadas entre la ropa. El dragón ya mayor, no esperaba resistencia por parte del sacrificio. No se dio cuenta de que el campesino le había clavado la espada en la panza y estaba muriendo. En un ultimo aliento el dragón juró vengarse renaciendo en uno de los descendientes del campesino, que libró a la aldea de el temible dragón>
Nico tenía un hermano muy popular en el pueblo, aunque su carácter era frío seco y parecía estar siempre enfadado. Eran polos opuestos. Para Natsu era la única compañía que tenía, y le necesitaba.
Un día, empezaron a aparecer personas muertas en las calles de Fairy Tail, estaban desgarrados, quemados y con una especie de finas láminas moradas alrededor del cuerpo. Las habladurías comentaron que el asesino, era el descendiente del campesino de la profecía. En otras palabras, Nico.
Para limpiar su honor y demostrar su inocencia, se comprometió a atrapar a lo que fuese que estaba matando a la gente, empezando esa misma noche como vigilante nocturno. Llevaba todo el día tan emocionado, que se le olvidó decirle a su hermano que no iría ha cenar, y movido por la culpabilidad, regresó a casa para decírselo. Al volver se encontró de frente con un enorme dragón de escamas moradas, con la espada que llevaba a la espalda, y lanzarse hacia el dragón; quién se defendió lanzando a Nico contra el lanzarse hacia un muro, de un colazo. El chico volvió a la carga un par de veces más, aunque acabaron igual.
Aburrido, el dragón, volvió a coger a su presa entre sus garras, cuando notó sabor sangre en su boca. En un momento de confianza y desprovista, Nico había vuelto a clavar en el pecho del animal haciendo que se desplomase contra el suelo. El dragón inerte empezó a tomar forma humana hasta convertirse en una persona a la que Nico conocía muy, su hermano.
El contacto con la espada había hecho que el espíritu del dragón abandonase su cuerpo, que miró a Nico con infinito agradecimiento, y esa mirada. No era la única, toda la aldea lo había presenciado, y por ello honraron a Nico con una fuerte ovación, convirtiéndole en Rey de todo el territorio.

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